Cardiopatía isquémica, qué es y cómo detectarla

Todos los músculos del cuerpo para poder realizar las actividades diarias necesitan un aporte de oxigeno mínimo para realizar el movimiento. El aporte de oxigeno se transfiere a través de las arterias que transportan sangre oxigenada al musculo. Hay músculos que están en constante movimiento como puede ser el corazón. El corazón en reposo consume un aporte mínimo de nutriente y sangre oxigenada, pero durante el ejercicio, el musculo cardiaco, llamado miocardio, necesita más aporte de nutrientes y oxígeno. Cada aérea del corazón esta irrigada por una arteria diferente. Cuando alguna de las áreas del corazón sufre un déficit de sangre oxigenada/ nutrientes no puede realizar correctamente su función de movimiento, y se produciría la llamada; Cardiopatía Isquémica. Como hemos explicado anteriormente se debe a un desbalance entre el aporte y la demanda de oxígeno y nutrientes en el músculo cardíaco. Se produce por una disminución del flujo por las arterias coronarias, que, aunque la etiología puede ser diversa, la más importante se debe al estrechamiento difuso o focal de las coronarias, secundaria a la aterosclerosis. 

Por el tiempo de evolución y severidad la cardiopatía isquémica se puede clasificar en dos grandes grupos: 

• Aguda, que incluye al infarto miocárdico agudo y las anginas inestables, y reconocida como síndrome coronario agudo. 

• Crónica, que incluye: infarto miocárdico antiguo (más de 3 meses de evolución), angina de esfuerzo, angina espontánea crónica, paro cardíaco recuperado u otras formas de presentación de la Cardiopatía Isquémica crónica: insuficiencia cardiaca, arritmias, trastornos de conducción.

Diagnóstico Sospecha clínica

Dolor Localizado en región retroesternal o en región precordial de carácter opresivo o quemante. Puede irradiarse al cuello, cara interna de los miembros superiores, fundamentalmente al izquierdo, y en ocasiones al hombro y la espalda.

Incrementa o aparece al realizar algún esfuerzo. Pudiéndose acompañar de sudoración, frialdad, palpitaciones, ansiedad y fatiga extrema

Nauseas/vómitos o sensación de indigestión 

Suele durar de 5 y 30 minutos. 

Suele aliviarse al detener la actividad que lo provocó. En algunos casos con factores de riesgo asociados o bajo prescripción médica se suele tratar con vasodilatadores como nitroglicerina sublingual en los primeros 5 minutos.